La tala indiscriminada, corta nuestro cordón umbilical con la naturaleza

Por: María Elsa Molina Espinoza
 
San Marcos, Carazo/ Eduin Ismael Rosales.

Los patrones tradicionales de aprovechamiento de los recursos naturales, el crecimiento económico que se ha logrado alcanzar con las exportaciones de la industria maderera desde los años 70 aproximadamente en Nicaragua, también han generado un mayor deterioro de los recursos naturales y del ambiente así como no es nada nuevo la tala indiscriminada y la corrupción un inconveniente de años. Por ello, se deberían de concentrar las acciones en el eficiente uso y manejo de los recursos hídricos, de los recursos forestales y del suelo, debido a que es una actividad económica que abona al crecimiento pero genera un impacto negativo al medio ambiente.

No se puede negar que la industria forestal es fuente de ingresos no solo para grandes empresarios también lo es para pequeños empresarios, artesanos, carpinteros un ejemplo es por medio de la mueblería que es exportada a Europa y Estados Unidos países con alta demanda de madera así como la cobertura nacional que somos testigos y hasta consumidores en los mercados donde se oferta tradicionalmente muebles, adornos de madera al igual que negocios informales como camiones que ofrecen leña para pequeños actividades comerciales, la quema de ladrillos, piedras canteras, las tortillerías de igual forma la madera utilizada para trabajos de carpintería, el uso que hacen también hacen las empresas hidroeléctricas de manera formal de esta por mencionar algunos usos.

Pero un servicio común explotado de manera inconsciente, poco responsable y sin el concepto regenerativo afecta a la humanidad, al ambiente generando aún más calentamiento, falta de absorción de sedimentos de los suelos, derrumbes que provocan inundaciones, reducción del clima húmedo que dificulta el crecimiento de los cultivos son algunos de los resultados de una acción que parece restar importancia y ser irrelevante por costumbrismo o indiferencia.


La tala ilegal genera pérdidas económicas de más de 100 millones de dólares por año, según datos de gobernabilidad y Transparencia en Nicaragua, sin embargo el problema ambiental generado no solo por la tala no es único de Nicaragua es una realidad que amenaza al mundo, es una complicación que avanza por diversos motivos entre ellos la falta de institucionalidad o vicios dentro del poder, la falta de transparencia o la aceptación de las ya conocidas “coimas” la falta de conciencia y responsabilidad empresarial pero sobre todo la sensibilidad. Y ¿Dónde está nuestra responsabilidad, como agentes de cambio?
 
 
Pese a la iniciativa gubernamental para hacer frente a los elevados índices de deforestación denominada “La Cruzada Nacional de Reforestación” que desarrolla el Instituto Nacional Forestal (INAFOR), propone reforestar para este año veinte mil nuevas hectáreas y establecer la regeneración natural en 244,530 manzanas de reservas naturales, en los departamentos de Nueva Segovia, Estelí, Jinotega, Matagalpa, León, Chinandega, Boaco y Chontales, con la participación de cuatrocientos mil ciudadanas y ciudadanos.

Es de destacar que extracción de madera ilegal es una de las causas de la destrucción de la Reserva de la Biosfera Bosawás (declarada por UNESCO en 1997) que además ha generado violencia por la oposición de Indígenas Mayangnas y Miskitos quienes se resisten a la invasión de su territorio y que históricamente han habitado. Ante este contexto en el año 2014, la UNESCO pidió al Estado de Nicaragua, tomar medidas para la conservación del pulmón centroamericano.

San Marcos, Carazo/ Eduin Ismael Rosales.

Según un estudio de la GIZ/OXFAM, Bosawás pierde un promedio de 42,676 hectáreas por año la percepción sobre (INAFOR y MARENA) es que no invierten los recursos necesarios para proteger la zona; sólo existen seis guardaparques para vigilar una extensión de 1,668 kilómetros cuadrados. El Batallón Ecológico (unidad militar para la protección de las Áreas Protegidas).

La tala de árboles pareciera un hecho silencioso pero no lo es, la naturaleza grita, emite señales de alerta, pide gritos de auxilio la pachamama merece que sus hijos le extiendan la mano sembrando árboles que resarciesen un poco los dolores ambientales que además mejoran las cosechas por los efectos positivos que generan los árboles en el suelo, son un medio para la absorción de carbono, son estos algunas señales de mejor.

El llamado es a trabajar ya en la recuperación de los bosques sembrando árboles para vivir con calidad y heredar un clima y gratuidad del oxígeno a las generaciones sucesoras, no cortemos ese cordón umbilical que da vida.

 

 

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